La psicóloga clínica como guía principal
El profesional idóneo para manejar este estado es el psicólogo clínico. Mediante la terapia, se identifican las causas profundas de la tristeza persistente, se reestructuran pensamientos negativos y se brindan estrategias conductuales para recuperar paulatinamente el interés por la vida y las actividades diarias en un entorno seguro y confidencial.
